Se me olvido contar un sueño que tuve en una siesta hace unos días.
Yo estaba con mis amigas de compras por unas calles muy estrechas, tipo casco antiguo. Recuerdo una tienda de Natura, tienda que no suelo frecuentar. Hasta ahí era un sueño bastante agradable y liviano. Pero de repente se produce un salto en el tiempo, así, sin más. No puedo recordar exactamente cuales eran los cambios que sufría el escenario, pero las sensaciones, los olores y las vibraciones correspondían a otra época, tampoco muy lejana. Así que le pregunté a una de mis amigas que en qué día estabamos, y ella me respondió como dejando en evidencia mi desorden cerebral que era el día de mi cumpleaños de 2008.
Y me encantó. Así que le seguí el rollo a esa trama absurda de la realidad *[ Los Planetas - Sol y sombra] y seguí actuando y creyéndome realmente como la yo de hace 4 años.
Este sentimiento a veces es difícil tenerlo. Tan sólo logras recordar exactamente lo que has sentido en momentos clave de tu vida, por la importancia que han tenido y por las emociones que somatizamos. Pero a mi me gusta clasificar mi vida por épocas. Y en cada una de estas épocas yo fui de una manera y percibía la vida de un modo distinto. En mi opinión, los olores y la música son los factores más decisivos para teletransportarte al pasado y sufrir una crisis total de nostalgia aguda.
Pero en los sueños es donde realmente puedes volver a vivirlo y sentirlo.
Supongo que de vez en cuando tengo este tipo de sueños porque soy una persona muy aferrada al pasado. O muy aferrada a la vida.
Odio pensar que lo más preciado que poseo, que son mis vivencias, solo existen en mi cabeza. Me agobia, me frustra.
Así que quiero proponer dos inventos revolucionarios a la ciencia:
- El primero, la máquina teletransportadora a modo de escaparate. No quiero cambiar nada y jugar con el efecto mariposa, solo quiero ser expectadora de la película de mi vida.
- El segundo es un negocio que funcionaría muy bien. En tus últimos momentos antes de morir, ¿cuánto pagarías porque te pusieran un video de unos 30 minutos aproximadamente con los mejores momentos de tu vida? Esos que ya se te habían olvidado, que fueron vanales pero dulces. Que fueron indecisivos pero marcaron un antes y un despues. Miradas, besos, lloros, risas. Antiguos amigos. Familiares que se fueron. Momentos de felicidad absoluta.
Ya solo por este video, morir merecería la pena.