Una vez soñe que masturbaba a un perro.
Si, es repugnante, macabro, repulsivo, abominable, indecente, nauseabundo, DANTESCO!
Es uno de esos sueños que por desgracia no te olvidas de que has tenido. Te marca, te deja patidifuso. Qué clase de subconsciente enfermo poseo?! Se lo conté a mi mejor amiga por que necesitaba una segunda opinión. Cayeron risicas y alguna que otra simulación de arcada más que justificada. Luego la puta de ella aprovechó una cena de amigas con razón de mi cumpleaños, para contarselo a todas en venganza a algo que yo le había hecho. Es una zorra muy adorable.
La cosa es que esta especie de sueño siniestro no acababa ahí. El perro culminó. Y culminó corriendose un truño como mi cabeza de grande.
Fue jodidamente sublime. Sólo en los sueños se es capaz de imaginar e inventar este tipo de cosas. Por lo menos yo, vamos.
NOTA: Mis inclinaciones sexuales son de caracter normal y en ningún caso he estado cerca de fantasear ni juguetear con la zoofilia. Si un follaovejas tuviera este sueño no sería tan sorprendente, pero yo soy una chavala muy maja y muy decente.
A la, hasta más ver!