Bueno, hoy he tenido un sueño que me ha consternado. Supongo
que tendrá algo que ver que saliera ayer e ingiriera grandes cantidades de alcohol,
el cual a parte de destrozar mi puta cabeza con un dolor inaguantable, por lo
menos ha tenido la decencia de proporcionarme un sueño digno de mención.
Yo vagaba por las calles sin más objetivo que el de deambular.
Me percato de algo extraño. La gente no me mira, ni me esquiva. Soy invisible.
Sigo andando por una conocida avenida de Zaragoza y me
encuentro a mi novio llorando desconsoladamente. Él si que me puede ver.
Asustada e ignorando totalmente lo que podía estar pasando,
le pregunto por qué llora.
Y aquí es donde el sueño me ha partido en dos. Ha sido una
sensación espeluznante.
Puedo recordar las palabras exactas de mi novio: “Cariño, te tengo
que decir algo, estás muerta. Has muerto esta mañana.”
De verdad que lo que he sentido ha sido aterrador. Me he
derrumbado. Desesperada por no saber que hacer para volver a la vida, por no
saber como había podido perderla.
Os podéis imaginar la sensación de alivio que he sentido cuando
me he despertado. Eso si, con el corazón en un puño.
Con sueños como éste me alegro muchísimo de haber creado
este blog y poderlo escribir recién salido del horno :)
Y como hoy he muerto y resucitado y estoy muy contenta, os dejo un tema de uno de mis grupos predilectos Crystal Castles.
Feliz sábado para todos!
Te has alargado un poco la vida, eso se dice, no? Si yo te contara cierto sueño mío con muertes, flipabas, pero yo no hice este blog
ResponderEliminarjejeje cuentamelo que me interesa mucho! en este blog los sueños nunca sobran ;)
ResponderEliminarEso no fue un sueño... ¡Fue una pesadilla! Susto...
ResponderEliminar